El Palacio de Cibeles: historia, actualidad y símbolos ocultos

Palacio de Cibeles

En aquella época, en la que todo el mundo mandaba cartas, el teléfono era un lujo, y el telégrafo era la forma más rápida y moderna de enviar un mensaje, se construye el Palacio de las Telecomunicaciones, una edificación que marcó un hito en la arquitectura de España y que todavía se sigue estudiando.

Construido sobre parte de los Jardines del Buen Retiro, en el ángulo sureste de la plaza de Cibeles se levanta una monumental construcción de 12.204 m², conformada por tres torres muy blancas asemejando una catedral. Fue inaugurada por el rey Alfonso XIII el 14 de marzo de 1919, doce años después de iniciada la obra que sería destinada al futuro Palacio de Comunicaciones.

Este edificio fue conocido por diferentes nombres. Desde sus orígenes fue llamado Palacio de las Comunicaciones o Palacio de las Telecomunicaciones, así como también Catedral de las Comunicaciones, e incluso Catedral de Nuestra Señora de las Comunicaciones. A partir del año 2007 es la sede del Ayuntamiento de Madrid y su nombre actual es Palacio de Cibeles.

Un artista ignorado

El hoy Palacio de Cibeles es una obra arquitectónica de gran envergadura y, tanto por su estilo y majestuosidad, como por la combinación de sus materiales, marca un hito en la historia de la arquitectura española.

Antonio Palacios
Antonio Palacios en su estudio.

Los más entendidos en la materia aseguran que su creador, Antonio Palacios (1874-1945) -oriundo de Galicia- tiene el mismo mérito que se le ha otorgado a Antonio Gaudi (1852-1926), pero su talento no ha sido debidamente destacado.

Antonio Palacios y Joaquín Otamendi fueron los arquitectos que ganaron, en el año 1904, la licitación del ambicioso proyecto, logrando combinar brillantemente la monumentalidad con la funcionalidad, de acuerdo a los fines para los que estuvo planteado.

Diseño y actualidad

Construido con piedra, hierro y cristal, constaba de cinco plantas. En la inferior se ubicaban las áreas de atención al público para los servicios de correo, teléfono y telegramas, mientras que los pisos de arriba eran las dependencias administrativas y operacionales, con una sala de telégrafos conectada a su antena de 70 metros de altura.

Palacio de las Comunicaciones
La edificación fue inaugurada por el rey Alfonso XIII el 14 de marzo de 1919.

En sus ventanas se observan diferentes imágenes esculpidas, las cuales han sido motivo de profundos análisis e interpretaciones, y destacan sus torres puntiagudas que evocan al arte gótico. Un inmenso reloj de 3 metros de diámetro, que se ilumina en las noches, otorga a este palacio una espectacularidad sin igual.

El edificio ha tenido varias modificaciones. A partir de 2011 fue inaugurado un espacio distinguido con el nombre de ‘CentroCentro‘ para el disfrute del público, que incluye un gran auditorio o sala de conciertos, un museo de arte contemporáneo y un mirador desde donde se disfruta de una espléndida vista de Madrid con un ángulo de 360 grados.

Estilo y símbolos ocultos

Muchas discusiones, por parte de académicos y amantes de la simbología, se han tejido sobre el Palacio de Cibeles. Específicamente acerca de su estilo arquitectónico -que mezcla una gran cantidad de elementos- y el significado de ciertas figuras que lo decoran.

Algunos dicen que el Palacio es modernista, otros hablan de que es neo plateresco por su combinación de estructuras góticas, mudéjares y renacentistas, y ciertos críticos alegan que el creador se inspiró, de forma simultánea, en el monumentalismo norteamericano, en la arquitectura francesa y vienesa, y en el arte medieval.

Estilo y símbolos ocultos
A partir del año 2007 es la sede del Ayuntamiento de Madrid y su nombre actual es Palacio de Cibeles.

En sus espacios se pueden apreciar ciertas esculturas que llaman la atención: la diosa egipcia Hathor, hija del sol Ra; la diosa romana Ceres, que simboliza la fecundidad; y una mujer con la mitad del cuerpo humano y la otra vegetal, a la que los habitantes de Madrid apodaron “la rubia”. Esto ha dado pie a la interpretación de que hay mensajes ocultos en la obra de Palacios, que incluso han calificado como de origen francmasón.

Ciertamente, toda expresión tiene un significado diferente, dependiendo de los ojos de quien la mira. Al ver el Palacio de Cibeles, unos observarán arte puro; otros, mensajes ocultos; y algunos pensarán en las muchas cartas que por allí pasaron: cartas de la guerra -con buenas y malas noticias-, cartas de amor que no alcanzaron su destino, y cartas de los tantos que se fueron a otras tierras.

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